Resiliencia.

"La experiencia no es los que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede".   Aldoux Huxley.


Esta capacidad humana es muy interesante. Oi este termino por primera vez trabajando en  terapia con El Juego de la Transformación.
En uno de los 4 niveles humanos que trata este juego (físico, emocional, mental, espiritual), si no recuerdo mal en el emocional, el paciente, extrajo una carta de ángeles, que le aconsejaba una capacidad que le seria útil y que le ayudaria a superar el aquí y ahora en el que vivía.

Nos quedamos sorprendidos y me pidió que le explicara de que se trataba... El término resiliencia fue tomado por las ciencias sociales del campo semántico de la ingeniería civil para describir la capacidad que poseen algunos materiales de recobrar su forma original después de ser sometidos a una presión deformadora. Aplicado a los seres humanos, indica la capacidad que tenemos para afrontar y vencer la adversidad enfocándonos en los aspectos fuertes y sanos de las personas.

Hoy en día observando como todo esta cambiando, esta capacidad, nos proteje, y nos ayuda a superar los "malos tragos". La Psicología positiva, encuadra todos los factores que al ser humano, lo traen de nubes oscuras. Cuando nos encontramos con situaciones que parecen no tener salida, la resiliencia nos invita a desbloquear la mirada paralizada, dar vuelta atrás del callejón sin salida y encontrar nuevos caminos, nuevas posibilidades. Consiste en reanimar lo que creemos acabado, sortear aquello que parecía que no se podía rehuir. 

Existen tres pilares que sostienen la capacidad de resiliencia:

1)La capacidad de juego. No tomarse las cosas tan a pecho que el temor impida hallar las salidas. Y en esto el sentido del humor, el “mirar las cosas como desde el revés de un larga vista permite tomar distancia de los conflictos. La creatividad, la multiplicación de los intereses personales, los juegos de la imaginación relegan esas causas de alarma a su justo lugar, relativizarlas para no deprimirse.
  
2)La capacidad de encarar las situaciones con un sentimiento de esperanza. Y para ello es fundamental tener al menos a alguien en quien depositar los afectos, admiración, qué sirven como guías y estimulo. Es lo que en el lenguaje común de los grupos de resiliencia se conoce como “engancharse”. Esto que viene a veces naturalmente con el modo de ser de La persona, puede ser estimulado por educadores y terapeutas. Son esenciales asimismo las llamadas redes de sostén o de contención, vínculos que enriquecen e impiden que la persona se sienta en una intemperie vital. Amigos, un maestro, una comunidad barrial, los grupos de resiliencia obran con apoyo y estímulo permanentes. 

3)El auto sostén. Se puede resumir como un mensaje que la persona elabora para si misma. “Yo sé que esto me va a pasar”, se dice ante un mal trance. O sea: “Me quiero, confío en mí, me puedo sostener en la vida. 

Toda esta información nos acoge en una positividad y esperanza, que nos llevará a una vida más sencilla, en contacto directo con nuestros semejantes... y quien sabe, a lo mejor de todo esto saldran colaboraciones, ideas nuevas, y ganas de vivir.

Podemos encontrar bibliografia sobre este tema en:

BROOKS, Robert. GOLDSTEIN, Sam. (2010): El poder de la resiliencia. ED. Paidos

PUIG, Gema. RUBIO, José Luis. (2011): Manual de resiliencia aplicada. ED. 

Gedisa

GOMEZ RODRIGUEZ, Agustina. (2011): Tiempos de resiliencia”Reingeniería, coaching y grafología”. ED. Lasra


GROHL, Monika. (2009): El arte de rehacerse: la resiliencia. ED. Sal Terrae


SIEBERT, Al. (2007): La resiliencia “Construir en la adversidad”. ED. Alienta optimiza


FORES, Anna. GRANE, Jordi. (2011): La resiliencia “Crecer desde la Adversidad”. ED. Plataforma Editorial


HENDERSON GROTBERG, Edith. (2006): La resiliencia en el mundo de hoy. ED. Gedisa 


MELILLO, Aldo. (2004): Resiliencia y subjetividad. ED. Paidos



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