Las pieles pueden ser: grasas, normales, mixtas, secas, maduras, sensibles...
Una vez que sepas esto, tienes que elegir, cuales seran los componentes más adecuados, para que esa crema te deje la piel nutrida y protegida.
En toda formulación de una crema, existen dos partes principales, la parte acuosa y la parte oleosa....
En cada una de estas partes, lo que más caracteriza sus componentes son los principios activos que llevaran.
No es lo mismo si en la parte acuosa, ponemos agua de rosas, o agua de azahar, o solamente agua destilada.
En el caso de la parte oleosa pasará lo mismo. Se puede poner, desde un aceite de almendras, de sesamo... o un macerado de plantas en algún tipo de aceite.
Los macerados, son algo muy sencillo que pueden dar personalidad a tu crema.
¿Te animas a macerar?.
La maceración es aconsejable hacerla con hierba seca, ya que si se hace con hierba fresca, puede pudrirse dentro del frasco por la humedad que mantienen las plantas frescas.
Ahora es primavera, y es epoca de recolectar plantas. El romero, la lavanda, el tomillo, el hiperico, todas estas plantas estan en su mejor epoca del año para la recolección.

Después de dejarlas secar, en un sitio fresco y ventilado, las pondremos dentro de frascos de boca ancha, y las cubriremos con aceite.

Dejaremos los botes bien tapados, durante 40 dias, en un lugar oscuro, y los moveremos a menudo, para que se mezclen bien las hierbas con el aceite, dejando así su principio activo en él.
Una vez pasado estos dias, filtraremos y tendremos un aceite enriquecido, y optimo para nuestra crema.
Este artículo corresponde al taller que daré este sabado 16 de mayo en MacroBio-AltraMent, tienda de dietética de Barcelona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario